domingo, 17 de febrero de 2013

ALREDEDOR DEL TAJO ABIERTO

Era domingo por la tarde, el sol brillaba en la calle y abrigaba el ambiente, mientras que en la casa el frío no dejaba reposar. Aburrido y sin mucho que hacer, decidí recorrer las calles de Cerro de Pasco. Salí de casa y bajé por la Av. Bolívar, entonces de pronto decidí recorrer toda la ciudad alrededor del tajo abierto Raúl Rojas; tenía la ventaja del clima y además quería saber cuánto tiempo me tomaría dar la vuelta a este inmenso hoyo, asentado al centro de la ciudad. Aún recuerdo el tiempo que me tomó el recorrido: una hora y cinco minutos, quise hacer el trayecto en el menor tiempo posible; llegué a casa exhausto, sudoroso, pero satisfecho de haber culminado ese reto que me había planteado. Ello sucedió en noviembre de 2006.

Desde entonces realicé dos veces más el mismo recorrido. En la segunda ocasión lo realicé acompañado de mi hermano, sin ningún apuro y tomando algunas fotografías durante el trayecto. Aquella ocasión nos tomó poco más de dos horas recorrer los cinco mil novecientos metros que abarca el perímetro del tajo.

En mi tercer recorrido quise dejar registrado la travesía, es así que armado de mi cámara Kodak, de unas zapatillas ligeras y de la esperanza de que el clima me ayude, realicé el trayecto alrededor del tajo Raúl Rojas, registrando a cada diez segundos las calles, las viviendas, las personas que diariamente recorren lo que el ex alcalde –ahora congresista- Tito Valle denominó el Anillo Vial.

Aquel diez de marzo de 2012, el cielo estaba nublado y a lo lejos se observaba que las nubes grises amenazaban con descargar una lluvia torrencial, la que gracias a los vientos con dirección norte-sur hicieron que la tormenta se alejara de la ciudad. El trayecto inició a las 9:26 y como en los anteriores dos recorridos, lo realicé dirigiéndome primero hacia Paragsha, para luego llegar a Chaupimarca y concluir la travesía en San Juan Pampa.

Al bajar por la Av. Bolívar, uno aprecia a los costados de la vía las áreas verdes con árboles de quinuales y kolles, de un promedio de dos metros de alto, sembrados durante la gestión edil de la señora Amanda López Gamarra, ex alcaldesa de Yanacancha. En esta época del año, los kolles tienen pequeñas florecillas de color amarillo naranja que resaltan su atractivo.

Flor de kolle

Al recorrer la avenida Bolívar, uno cruza los campamentos mineros de propiedad de la empresa Cerro S.A.C., subsidiaria de Volcan, anteriormente administrada por Centromin Perú. Campamentos como la Residencia de Empleados y de Obreros o la Multifamiliar, albergan aún hoy a los trabajadores que diariamente se dirigen a su centro de labores, ya sea interior mina, planta o superficie.

Al concluir la avenida Bolívar, se llega a la avenida El Minero y a la Asociación de Viviendas 27 de Noviembre. Una vez que se ha recorrido todo el barrio de 27 de Noviembre, se observa hacia el oeste una enorme desmontera: Rumiallana. Es el único punto en toda la ciudad donde por una vía (la avenida El Minero) transitan vehículos livianos, buses, camiones; y por la vía perpendicular a ésta circulaban los enormes Lectra Haul -camiones de capacidad mayor a 100 toneladas- que transportaban el desmonte proveniente del tajo hacia la desmontera Rumiallana- (actualmente debido a la paralización de las operaciones en el tajo ya no se observa el tránsito de estos vehículos).

Al llegar a este punto, uno ya se encuentra en otro distrito: Simón Bolívar de Rancas. El primer barrio en recorrer es el Asentamiento Humano José Carlos Mariátegui, para luego llegar al Centro Poblado Menor de Paragsha, barrio antiguo y con mucha historia, con pobladores creyentes en el señor de Exaltación, con campamentos mineros, con bares y cantinas alrededor del óvalo, en cuyo centro anteriormente se observaba un monumento representado por unas recias manos mineras, oprimidas por cadenas, que sujetaban una antigua lámpara minera; sin embargo hoy se observan unas delgadas y delicadas manos tersas sosteniendo la lámpara, manos que ni se parecen a las de las mujeres cerreñas: frágiles pero trabajadoras, que a diario brindan abrigo a los hijos, soporte al esposo que llega agotado del trabajo, y ayuda para aquel que necesite apoyo.

Óvalo de Paragsha

Después de pasar por el óvalo de Paragsha se toma la vía principal para las instalaciones de la empresa minera Cerro S.A.C., anteriormente Volcan Compañía Minera, y en el recorrido uno puede ver a todos esos hombres ataviados con protectores de cabeza de diversos colores, con overoles naranjas, con botas o zapatos de seguridad, saliendo o ingresando a las instalaciones mineras.

La infraestructura que domina el paisaje en este sector es el pique Lourdes, de color celeste, en donde diariamente traslada a los mineros hacia los socavones y se iza el preciado mineral para su tratamiento en la Planta Concentradora Paragsha.

Luego de dejar atrás el pique Lourdes y después de cruzar a unos metros de la Planta Concentradora San Expedito, se puede llegar al borde del tajo, donde nos separa un cerco perimetral. En este sector uno puede apreciar la inmensidad del tajo, sus casi dos kilómetros de longitud y sus cuatrocientos metros de profundidad. Al dirigirse hacia el barrio de Ayapoto, en el interior del tajo y cubierto parcialmente por una funda plástica color amarillo, se observa una enorme pala de carguío, paralizada quien sabe desde cuándo, oxidándose, detenido en el tiempo.

Pala

Al ingresar y recorrer barrios como Ayapoto, la Docena o Santa Rosa, uno ya se encuentra en el distrito de Chaupimarca, comúnmente llamado “El Centro” de la ciudad. Chaupimarca, distrito que vio nacer a la ciudad cerreña, con sus calles sin un trazo uniforme, con viviendas antiguas de adobe, algunas soportando el paso del tiempo, otras resquebrajándose, otras más derrumbándose y otras muchas devoradas por el tajo. Aquel que ve las fotos antiguas de Cerro de Pasco, verá el antiguo reloj de campana, la plaza Centenario, el antiguo hospital Carrión y otras muchas calles más que se encontraban en este distrito y que en la actualidad ya no existen, han desaparecido debido al crecimiento del tajo.

Al recorrer la calle Marquéz, se observa casas derruidas, basura, desmonte y montículos de chatarra y botellas plásticas que acumulan los recicladores. Concluyendo la calle uno llega a la histórica Plaza Chaupimarca, donde en 1879 los pobladores de la ciudad despidieron a los doscientos veinte valerosos soldados cerreños que se dirigían al sur del Perú, a defender nuestra patria de los chilenos que habían declarado la guerra al país. Esos doscientos veinte valientes hombres conformaron la Heroica Columna Pasco.

La histórica plaza Chaupimarca iba a ser derrumbada en 2010, para dar paso al Plan L, ambicioso proyecto de expansión del tajo abierto Raúl Rojas, que iba a abarcar 11.4 hectáreas del distrito de Chaupimarca. Luego de muchas reuniones entre las autoridades y los representantes de la empresa minera, de altercados entre uno y otro sector, de manifestaciones en contra del proyecto, de marchas por las calles de los trabajadores mineros exigiendo se apruebe el Plan L, finalmente la empresa decidió poner punto final al conflicto y dejó de lado el desarrollo del mentado Plan de expansión. Dos años después de esa decisión, hoy se observa otra problemática que aqueja a los cientos de trabajadores mineros.

Plaza Chaupimarca

Dejando atrás Chaupimarca y bordeando el tajo abierto, uno regresa de nuevo al distrito de Yanacancha, llegando primero al barrio de Yanacancha antigua, donde sobresale la iglesia de la Virgen del Rosario. Continuando con el trayecto, se pasa por las antiguas instalaciones de la escuela Almirante Grau, hoy ya trasladada hacia San Juan Pampa, frente al colegio Columna Pasco.

Hace unos quince años atrás, al costado de esta escuela se encontraban los campamentos mineros de Yanacancha, campamentos de uno y dos pisos que hoy tampoco existen, y donde pasé gran parte de mi infancia.

Al finalizar las instalaciones de la antigua escuela, uno llega al campamento Primero de Mayo, edificios de tres pisos que albergan también a las familias de los trabajadores mineros.

Siguiendo el perímetro del tajo, uno avanza y llega de nuevo a la asociación de vivienda 27 de noviembre, culminando así el recorrido alrededor del tajo abierto.

Tomo de nuevo la avenida Bolívar, esta vez de subida, recorro los últimos metros hasta llegar a mi hogar. Abro la puerta y me siento agotado en el sillón: misión cumplida, el recorrido se ha terminado. La cámara, recalentada y con la batería a punto de agotarse, ha registrado todo el periplo y me siento contento de haberlo realizado. Son las 10:55 de la mañana, una hora y 30 minutos después de haber iniciado el recorrido, descanso sobre el sillón y me hago de nuevo la misma pregunta: ¿cuándo volveré a recorrer esos caminos?

Fueron seis mil ochocientos veinte metros recorridos, doscientas cincuenta y cuatro fotografías realizadas, noventa minutos andados, tres distritos transitados, y todo ello compilado en cuatro minutos de video.

Alrededor del tajo abierto Raúl Rojas–Cerro de Pasco

domingo, 26 de agosto de 2012

SEBASTIÁN RODRÍGUEZ: EL FOTÓGRAFO DEL CORAJE

Trabajadores a la entrada de la mina

Fotografía: Sebastián Rodríguez

 

En 1896, la ciudad de Huancayo vio nacer a uno de sus fotógrafos más ilustres: Sebastián Rodríguez. Esmerado fotógrafo, Rodríguez dedicó 40 años de su vida documentando el acontecer de un asentamiento minero con mucha historia: Morococha.

A fines del siglo XIX, en la incontrastable ciudad de Huancayo, nació un hombre que decidió plasmar, a través de la fotografía, una época de inestabilidad social, de soberbia capitalista, de sometimiento hacia los campesinos, pero sobre todo decidió retratar la vida y trabajo de los mineros de aquellos años quienes diariamente salían muy temprano de sus humildes cuartos ubicados a más de 4500 msnm, con temperaturas bajo cero y dirigirse hacia los socavones mineros, extraer los preciados minerales, pidiendo a Dios por sus vidas y un feliz regreso a sus cuartos al final de la jornada.

Desde niño, Sebastián quedó maravillado por las fotografías y el destino le tenía reservado ese arte al conocer a un reconocido fotógrafo limeño: Luis Ugarte. Sebastián Rodríguez conoció a Luis Ugarte en Huancayo, entablando amistad y siendo su asistente en el primer estudio fotográfico instalado en la ciudad Wanka. Allí conoció las técnicas fotográficas de aquella época, como por ejemplo la fotografía seca en base a gelatina de plata y a la edad de 17 años se fue junto con su mentor a Lima, a instalar un laboratorio fotográfico.

En Lima trabajó durante diez años y se hizo de un lugar entre los fotógrafos, sin embargo decidió recorrer los pueblos andinos y campamentos mineros del centro del país. Es así que deja Lima y recorre campamentos mineros como Casapalca, Tinyahuarco, La Oroya y Morococha. Como fotógrafo itinerante, recorrió las difíciles alturas de la sierra central, acompañado de su hermano Braulio y de su cámara Agfa Standard de fuelle (de formato 9 x 12) y de un trípode, todo ello ya hacía 20 kilos de peso, los cuales lo transportaba en una mula.

La década de 1930 y 1940 eran épocas de conflictos sociales, las diferencias sociales (el capitalismo extranjero y el proletariado) eran frecuentes en las zonas mineras, los campesinos eran despojados de sus tierras y muchos de ellos, en busca de un ingreso económico, no les quedaba otro camino que trabajar en las minas, en condiciones que hoy en día son difíciles de imaginar.

Hidroavión en Huascacocha

Fotografía: Sebastián Rodríguez

 

Esa realidad: la desigualdad social, los conflictos empresa-campesinado, modernidad versus tradición campesina fue la temática que plasmaría Rodríguez en sus fotografías. Tras recorrer la sierra central, se asentó en Morococha en 1928, donde trabajó para la Cerro de Pasco Copper Corporation, se casó con doña Francisca Nájera, tuvo sus hijos, instaló su laboratorio fotográfico y donde falleció en 1968 a la edad de 72 años.

El trabajar en la Cerro de Pasco Copper Corporation le permitió retratar a los mineros en sus faenas diarias, en los socavones, en sus campamentos, en sus vidas cotidianas.

Sebastián Rodríguez dominó varias técnicas fotográficas. En la que más se especializaba era la técnica de la fotografía seca en base a gelatina de plata, la que consistía en el empleo de una placa sobre la que se disemina una solución de bromuro, agua y gelatina sensibilizada con nitrato de plata. Este procedimiento ya no necesitaba mantener húmeda la placa como ocurría antes. Pero también fue uno de los precursores de la fotografía “iluminada” y de la “foto óleo”, consistentes en el pintado a mano de las imágenes tomadas, y que eran usuales antes de la invención de la fotografía en color.

Las fotografías de Rodríguez parecen convencionales, sencillas, ya que tiene a sus sujetos posando ante su lente. Sin embargo ello se debe a la cámara que tenía, su Agfa de gran formato con negativos de placa de vidrio, requería de una exposición larga para que sea nítida.

Grupo de Chanquiris

EL CONTRATISTA FROILÁN VEGA CON SU GRUPO DE CHANQUIRIS (c. 1928-1940). Fotografía de Sebastián Rodríguez.

 

Sus fotografías eran cuidadosas, trabajadas, requerían de dedicación, decidir el ángulo de toma, el encuadre, la exposición, manipulación de la profundidad de campo, captar el momento preciso, toda una técnica que hoy en día podemos apreciar en sus magníficas fotografías.

La historia muchas veces es ingrata y la indiferencia y los años hacen que una persona simplemente quede en el olvido. A la muerte de Rodríguez, en 1968, muchas fotografías suyas se perdieron. El estudio que había sostenido durante cuarenta años desapareció, y su obra se fue perdiendo y desperdigando. Tuvieron que pasar más de diez años para que una extranjera se interesara en la obra fotográfica de Rodríguez. La reconocida fotógrafa estadounidense, Fran Antmann, recuperó gran parte de la obra fotográfica de Sebastián Rodríguez y permitió darlo a conocer no sólo en Perú sino también en el mundo.

Antmann vino al Perú a fines de los setenta y se topó con el trabajo del huancaíno. Por referencias de profesores universitarios, intelectuales y población de la sierra central le mencionaron dos nombres clave: Morococha y Sebastián Rodríguez.

Antmann menciona en un artículo publicado a mediados de los años ochenta, en Estados Unidos: "La mayoría de las fotos de Rodríguez se imprimieron como postales y fueron enviadas a la ciudad por los mineros que se habían visto obligados a alejarse de sus familias. Son una expresión de la ausencia: una vez que eran recibidas por sus destinatarios se convertían en una promesa de retorno, de reencuentro”

Sobre el trabajo de Sebastián Rodríguez respecto a su técnica de iluminación, Antmann refiere: “para el trabajo en interiores sólo usó la luz natural que se filtraba por el tragaluz de su estudio”.

El fotógrafo, Andrés Longhi nos habla sobre la importancia de Sebastián Rodríguez para la fotografía nacional: “Es un paradigma. Sebastián Rodríguez tiene dos cosas. La primera, retrata una época, y la segunda, hace un registro fidedigno de la transformación de un campesino en un trabajador minero. Ese es un tema antropológico muy importante. Muchas veces los fotógrafos son antropólogos. Y Sebastián Rodríguez es un antropólogo visual. Y lo más importante: es necesario que se conozca en el Perú.”

Gracias al trabajo de diversas personas, hoy las fotografías de Rodríguez han sido exhibidas en Huancayo, en la muestra fotográfica denominada “Coraje”, también en el Museo de Arte de Lima, en diversos museos de América Latina y Europa, además el trabajo de Sebastián Rodríguez forma parte de una colección permanente del Museo de Arte Moderno de Nueva York junto con la obra de otro fotógrafo peruano muy reconocido: Martin Chambi. La Municipalidad de Morococha también contiene una muestra fotográfica de la obra de este magnífico personaje de la sierra central.

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Exhibición fotográfica en el Salón de Usos Múltiples de la Municipalidad de Morococha, donde se aprecian fotografías de Sebastián Rodríguez (Fotografía: Eliot Ríos).

 

El trabajo de “Don Chapita” como era llamado Sebastián Rodríguez, merece el mayor reconocimiento, una mayor valoración respecto a su “arte”, a su pasión. Un huancaíno sencillo, amable, que supo con su perseverancia, técnica y profesionalismo, ganarse un lugar en la historia de la fotografía peruana, como uno de los mejores fotógrafos, retratando la vida de los mineros de Morococha, de sus vivencias, sus conflictos sociales, su día a día.

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REFERENCIAS

Suplemento cultural Solo 4.

Luz en la mina. Artículo de Diego Otero, publicado en el diario El Comercio.

viernes, 13 de julio de 2012

TRAGEDIA MARINA SIN RESPUESTAS

Tragedia marina en Perú 01

Fotografía: Cortesía de Ministerio del Ambiente.

En las playas de la costa norte del litoral peruano se registró un suceso que nunca antes se había registrado, la muerte de cientos de delfines, pelícanos y piqueros. Durante los días de mayor mortandad (entre mediados de febrero y marzo) se tejieron muchas versiones acerca de lo que había sucedido, sin embargo al día de hoy se desconoce cuál fue la causa principal de tantas muertes, en lo que algunos han denominado una “catástrofe ambiental”.

La muerte de mamíferos y aves marinas en nuestro litoral peruano se extendió desde Piura hasta el norte de Lima, provocando preocupación en los pobladores locales, algunas autoridades locales sugirieron no alimentarse de especies marinas y tampoco acercarse a los animales muertos mientras no se conociera cuál era la causa de estas muertes.

La primera hipótesis que se planteó acerca de qué era la causa de este acontecimiento fueron las prospecciones sísmicas 3D desarrolladas en el lote Z-1, por la empresa petrolera BPZ Exploración & Producción S.R.L. Efectivamente, durante el mes de febrero se desarrollaron exploraciones petroleras por dicha empresa pero en fechas posteriores a las muertes registradas. Según las conclusiones a la que llegó el Ministerio del Ambiente: “A partir de los análisis realizados no se puede establecer una relación directa entre las actividades de exploración petrolera con la mortandad de los delfines”.

Carlos Yaipén Llanos, director de Ciencias de ORCA (Organización Científica para Conservación de Animales Acuáticos), explicó que la muerte de los mamíferos se debería a la “burbuja marina” que se presenta durante las exploraciones petroleras. Se refiere a una bolsa acústica que se forma al utilizar los sonares de profundidad para la búsqueda de petróleo.

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Fotografía: Ministerio del Ambiente

“Las petroleras utilizan diferentes frecuencias de onda acústica y los efectos producidos por estas burbujas no son visibles a simple vista, sino que generan efectos posteriores en los animales. Eso puede producir la muerte, por impacto acústico, no solo de delfines, sino también de lobos marinos y ballenas”, manifestó. Yaipén agregó que el impacto acústico genera en los animales pérdida de equilibrio, desorientación y hemorragias internas. Esta afirmación fue desestimada por el Ministerio del Ambiente quienes solicitaron a ORCA la presentación de documentos y protocolos de investigación que avalen los resultados mencionados por Yaipén, sin haber recibido respuesta alguna. Además, las necropsias realizadas a dos ejemplares de delfines no mostraron hemorragias internas, una de las consecuencias generadas por el impacto acústico.

Igual forma opinó Patricia Majluf, bióloga marina y ex viceministra de Pesquería. Comentó que esa organización no tiene material para demostrar lo que dice, pues no habría tomado muestras de tejidos o cortes histológicos. “Por lo menos los reportes que se han visto no tienen ningún tipo de protocolo de cómo han hecho los análisis”, mencionó. Además si la prospección sísmica fuera la causa, se hubiese registrado la muerte no sólo de delfines sino también de ballenas y lobos marinos, lo que no ocurrió. La BPZ manifiesta que las prospecciones sísmicas 2D y 3D se vienen realizando en nuestro país desde la década de 1970, no habiéndose registrado sucesos a lo largo de ese periodo como lo ocurrido este año.

Otra de las hipótesis fue que la causa de la muerte de los delfines se debió a la presencia de metales pesados y biotoxinas. Para el descarte de biotoxinas, plomo, cobre y cadmio, se enviaron muestras de hígado, riñón y bazo al ITP (Instituto Tecnológico Pesquero). Los resultados dieron negativo para contaminación por metales pesados y biotoxinas.

También se mencionó que la causa podría ser el envenenamiento por pesticidas y la influencia de la actividad pesquera en la zona. Al respecto, los pescadores se defendieron sobre tal afirmación. La Asociación de Maricultores de Lambayeque, por ejemplo, descartó que los pescadores hayan asesinado a los mamíferos, pues dijo que estos no fueron golpeados. Sin embargo, personal de la Fiscalía de Prevención del Delito de Lambayeque y de la Administración Técnico Forestal del Ministerio de Agricultura encontraron botellas de insecticida en la zona donde desemboca el río Reque. Lev Castro, fiscal encargado de la dirigencia, mencionó que las botellas podrían haber sido usadas por agricultores o pescadores en la zona y luego desechadas en el río.

La última de las hipótesis, que fue descartada por el Ministerio del Ambiente gracias al informe presentado por el IMARPE, es que la muerte de los delfines haya sido causada por virus y bacterias. Llegaron a esta conclusión después de que se hayan realizado pruebas histopatológicas y serológicas en el Laboratorio Veterinario VetDiagnostics, para la búsqueda de corpúsculos de inclusión por posible presencia de virus, dando como resultado negativo. El Laboratorio de Biología Molecular de la Facultad de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) realizó el descarte de infección por Morbillivirus, dando de igual forma negativo para este virus. Pero el principal inconveniente radica en que se llegó a esta conclusión sólo al analizar dos ejemplares de delfines de 877 cetáceos muertos.

Patricia Majluf señala: “La conclusión que yo saco de ese reporte es que no sabemos qué mató a esos delfines”. Explicó su posición señalando que se debió realizar una colección más amplia de animales muertos recientemente para tener una mayor certeza, pero no hubo acceso a ello en el momento correcto. “Tienes que tener un número mucho mayor de animales para poder decir concluyentemente que no fue una cosa A, B o C”. Y ahí radica el problema, ya que las muestras enviadas no fueron frescas, es decir de animales recién muertos, sino que eran de delfines que ya registraban un nivel avanzado de descomposición. Y es que el Estado tuvo una pobre capacidad de respuesta ante este suceso. “No se salió en el momento que la cosa estaba ocurriendo en el pico de mortalidad, no se tomaron las muestras de los animales que estaban saliendo recién, frescos. No se cuenta con los materiales o con la experiencia para hacer las necropsias correctamente en el momento determinado”, refirió Majluf.

Al respecto, la UPCH menciona que para tener éxito en la detección de virus RNA es muy importante que las muestras hayan sido tomadas con todas las precauciones, y conservadas en congelación y conservadas a una temperatura de -75°C o con nitrógeno líquido en el laboratorio. También recomendaron a IMARPE que se tomen más muestras de pulmón, cerebro de delfines moribundos o recién fallecidos, algo que no se realizó. Por todo ello, comenta Majluf: “lo más probable es que sea un virus” lo que haya matado a tantos cetáceos.

Respecto a la muerte de pelícanos y piqueros, el asunto es mucho más concluyente. La alteración de la distribución natural de los peces (en especial de la anchoveta), ha ocasionado la disminución de la disponibilidad de alimento para pelícanos y piqueros, causando la mortandad progresiva de estos. Además, no se ha encontrado evidencias de virus en los organismos analizados. Esta afirmación sobre la alteración de la distribución natural de los peces, es corroborada por el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno de El Niño (ENFEN).

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Fotografía: Ministerio del Ambiente

Este episodio penoso para la ecología marina de nuestras costas ha quedado sin resolver y el asuntos aparentemente ha quedado zanjado, sin embargo las dudas aún quedan. A nivel mundial se han registrado varias muertes inexplicables de aves y mamíferos marinos, sin embargo posiblemente sea la primera vez en nuestras costas que un evento de tal magnitud se haya manifestado. Ya sea por efecto del fenómeno El Niño, por la presencia de virus, por el calentamiento global o por la actividad directa del hombre, lo cierto es que fenómenos como estos se sucederán más a menudo, y si el Estado no interviene y actúa inmediatamente, los efectos se verán en la población, provocando enfermedades desconocidas, quizás debido a la mutación de algún virus que afecte a estos mamíferos marinos. Se cuenta en el país con muy buenos profesionales e instituciones públicas y privadas para poder contar con un Plan de Acción ante tales eventos, sin embargo el gobierno debe dar impulso a este proceso. No esperemos que un evento similar cause impactos no sólo a la fauna marina y a la ecología, sino también a la salud de la población peruana.

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Referencia:

http://www.minam.gob.pe/index.php?option=com_content&view=article&id=1890

domingo, 18 de marzo de 2012

WILMAR COSME - EL ARTISTA DE PASCO

Economista de profesión, pero artista por vocación, Wilmar Cosme es uno de los pocos cerreños que cultivan el arte en la ciudad minera de Cerro de Pasco, cuyos problemas socio-ambientales son fuente de inspiración para crear obras maravillosas que dan a conocer la realidad de un pueblo minero sumido en la pobreza.

Cuando uno llega a Cerro de Pasco, lo primero que se pregunta es ¿qué es ese inmenso hoyo al medio de la ciudad? Los pobladores responderán que se trata del tajo abierto, inmenso boquerón minero de donde se extrae los preciados minerales que son el motor de la economía en esta región central del Perú.

Es en esta ciudad que el último día del año 1970, nace Wilmar Cosme, el tercer hijo de Juan Cosme e Irene Calzada. De pequeño ya cultivaba ese arte que llevaba dentro, motivado por su profesor Jorge Morales Galarza, ganando varios concursos de dibujo y pintura. Estudió la primaria y secundaria en la Institución Educativa César Vallejo, y sus estudios superiores los realizó en la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión, graduándose de Economista.

Nunca dejó de lado su talento por la pintura, plasmando con el pincel obras con motivos culturales, destacando principalmente la problemática social y ambiental de su tierra natal.

Una de sus obras más reconocidas y mejor logradas es “El Muqui”, que según la historia es un pequeño minero de 50 cm de estatura que ronda las galerías, de rostro resplandeciente y mirada penetrante, solitario guardián de las minas y que aquel que lo mira a los ojos queda encantando rondando de por vida los socavones mineros. Su óleo fue publicado en la tapa del cuento que lleva el mismo nombre, presentado por el Centro de Cultura Popular Labor, donde el artista labora hasta la actualidad.

Otra de sus obras se denomina “Cajamarquinas Puchkadoras”, un homenaje a la mujer andina, cuya obra fue publicada en la tapa del diario Histórico de Pasco. “Cajamarca, lugar de maravillosos paisajes y de rica cultura peruana, visítalo; con esta pintura valoro a la mujer andina y su silencioso aporte al desarrollo del país.” Menciona Wilmar.

“Inspiración Vallejo” es un homenaje al gran poeta peruano César Vallejo y al centro de estudios de Wilmar, que lo forjó desde la niñez. Vallejo visitó la ciudad de Cerro de Pasco en 1911, quedando maravillado por la geografía, el frío y la nieve, dejando un verso en homenaje a esa tierra ubicada a más de 4300 msnm.

Cruza el tren la estéril puna
que ya la noche amortaja y la lluvia lenta baja
con tristísimo rumor.
Dentro del coche que frío
tan fuerte es el que sentimos; y ateridos nos dormimos
de la estufa al resplandor.
- ¡Qué bonito! un pequeñuelo
que va junto a mí murmura
- Cuál blanquea aquella altura
a la luz crepuscular.
Y a través de los cristales
de la ventana veía la nevada que cubría
los cerros de aquel lugar...

“Inspiración Vallejo” fue publicado en la tapa del libro Abril mes de las Letras y del Arte, y cuya réplica del mismo se encuentra en la Biblioteca del Congreso de la República.

En el libro Cultura Andina 3, presentado por la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión, se publicó una de sus más logradas obras: “La tierra te da, la tierra te pide”. En esta obra, el artista plasma la problemática ambiental de Cerro de Pasco, la incesante actividad minera ha conducido a que la ciudad conviva con un enorme tajo abierto. Esta problemática ambiental está representada en esta obra, en la que el autor nos brinda una reflexión ante esta adversidad, la solución: “Plantar para el futuro”.

Las manos recias de un minero van plantando en medio del tajo abierto un quinual que representa el futuro que el poblador cerreño anhela, una alternativa de solución para mitigar el cambio climático y la contaminación del suelo provocado por años y años de actividad minera.

Similar motivo evoca otra de sus obras: “Plantando para el futuro”, donde un trabajador minero cargado de plantones de quinual ve el esmerado esfuerzo de dos pequeños estudiantes que alegremente van sembrando los plantones con ayuda de sus padres.

Plantando para el futuro. Arte de Wilmar Cosme.


En setiembre de 2005, con motivo de las celebraciones al Señor de Exaltación, patrono del Centro Poblado Menor de Paragsha, los mayordomos de aquella celebración, el señor Jaime Silva y la señora Sonia Espinoza solicitan a Wilmar la elaboración de una pintura del santo patrón.

El Tayta Icsha, como cariñosamente llaman al Señor de Exaltación, llegó desde Europa a las tierras cerreñas hace más de 300 años, permaneciendo en Paragsha por más de cien años. Con diferentes actividades como cortamontes, presentaciones artísticas, danzas costumbristas, quema de castillos y fuegos artificiales, comidas típicas y celebraciones religiosas, el pueblo paragshino rinde homenaje y devoción al Santo Minero. Wilmar aceptó el reto de elaborar la pintura del Señor de Exaltación, que finalmente fue exhibida en la fachada de la iglesia del Centro Poblado, una pintura de siete metros de alto por tres de ancho, que muestra el rostro de nuestro señor Jesucristo, con la mirada baja, el cabello cubriendo parte de su rostro, con una corona que le ha generado heridas que sangran por la frente.

Wilmar Cosme realizado la pintura del Señor de Exaltación. Fotografía: Centro de Cultura Popular Labor.


Como buen católico, también realizó el retrato de Daniel Comboni, que se puede apreciar en la Iglesia San Juan Bautista, en el distrito de Yanacancha.

Sus obras son diversas, al igual que los motivos que en ellas se representa, así tenemos a “Garabateando lo andino", “Historia junto al fuego”, que evoca aquellos pobladores cerreños que bajo la luz de las velas o mecheros, contaban cuentos a los hijos que muy temerosos iban luego a descansar. “Cerro de Pasco, ciudad opulenta”, “Cubirostro”, “Ocaso caliente”, entre muchos otros, obras que han sido presentadas y exhibidas en varias exposiciones pictóricas.

Una de sus más recientes obras es la pintura Por la adaptación frente al cambio climático. "Es un trabajo que elaboré con la intención de seguir generando conciencia sobre la necesidad de cuidar y preservar un ambiente saludable, para que también nuestros hijos e hijas tengan oportunidad de disfrutarlo... actuemos por la adaptación frente al cambio climático y su mitigación, por lo menos atrévanse a plantar y cuidar un árbol" manifiesta Wilmar acerca de su obra.

El Centro de Cultura Popular Labor seleccionó esta obra como motivo principal de su calendario ambiental 2012 denominado “Actuemos frente al Cambio Climático”, que fue publicado con apoyo de la Municipalidad Provincial de Pasco y el Gobierno Regional Pasco.

Ferviente defensor del medio ambiente, promotor de actividades en favor de la salud y medio ambiente del poblador cerreño, padre de familia, gran compañero y amigo, pero sobre todo, insigne artista cerreño, cuya obra quedará plasmada y perennizada para las futuras generaciones. Gracias maestro.

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Referencias
Artista Plástico de Pasco

jueves, 15 de marzo de 2012

EL CARNAVAL CERREÑO – ALEGRÍA DEL CERRO DE PASCO

Fotografía: Eliot Ríos.

Cada pueblo de nuestro Perú tiene sus propias costumbres y tradiciones, tiene su forma de celebrar sus festividades, de homenajear a sus santos patronos, de festejar sus aniversarios, y como no, de celebrar los carnavales. El pueblo cerreño no es ajeno a esta celebración, pero nuestro carnaval es único y no tiene parangón en ninguna otra ciudad del Perú.

El carnaval cerreño, es cada vez más conocido no sólo a nivel nacional sino también en el mundo, debido a su comparsa carnavalesca y a sus tradiciones que muy poco han cambiado en muchos años; las generaciones pasan pero el carnaval sigue su curso, afortunadamente.

Según cuenta la historia, el carnaval cerreño se originó a fines del siglo XIX, precisamente en el año 1880, con la fundación del primer club carnavalesco, llamado Calixto (de ahí proviene la palabra “calixtrada” al referirse a la comparsa carnavalesca). El nombre es un homenaje al español don Calixto de la Gascuña, dueño de la hacienda minera Huarmipuquio.

Este club carnavalesco tuvo gran fama allá por los primeros años del siglo XX. Tal fue su reconocimiento que se empezaron a celebrar carnavales en ciudades como Tarma, Jauja, Huancayo, Concepción y Huánuco, denominando a sus comparsas carnavalescas como “calistradas”.

El club Calixto permaneció durante 32 años como el más reconocido de los clubs carnavalescos del Cerro de Pasco. Sin embargo, a razón del fallecimiento de su presidente, el Señor Sebastián Estrella Robles, es que en el año 1912, se cierra con broche de oro la historia de este club, con sus integrantes vestidos lujosamente y con la presentación de un gran violinista y cultor de la música cerreña, don Flaviano Loayza, quien en compañía de una orquesta interpretó el tema Corazón, canción fundadora del club Calixto. El carnaval de 1912 es de los más recordados e imborrables, debido a la nostalgia de ver por última vez al club fundador del carnaval cerreño.

Sin embargo no era el único club reconocido de nuestra ciudad, en 1906 se funda el club carnavalesco Vulcano, el cual nos acompaña hasta la actualidad. Otro club reconocido era el Cayena, además de don Apolo, la Lira Cerreña, Hijos del Tahuantinsuyo, los Diamantes de Yanacancha, entre otros. Entre estos grupos existía una competencia por demostrar quien presentaba la mejor comparsa.

El carnaval cerreño siempre se ha caracterizado por sus mulizas, sus huaynos, sus chimaychas, interpretadas con insignes personalidades, músicos dignos de nuestra tierra. Esta tradición aun hoy perdura, al igual que la presentación de carros alegóricos con sus bellas reinas representantes de la belleza cerreña, seguidos por la comparsa con sus integrantes disfrazados y los chalanes montados a caballo.

La tradición refiere que todo carnaval tenía que realizarse obedeciendo los edictos del rey Momo, estos edictos eran publicados por cada club en donde se exponían las disposiciones de su majestad para su cumplimiento, edictos de Su Majestad Vulcano, S.M. Apolo, S.M. Calixto, etc. Estos edictos reales que se hacían conocer públicamente en sábado de carnaval, eran leídos por un pregonero, en plazas y calles.

Fotografía: Eliot Ríos
El carnaval cerreño es alegría, es jolgorio, es picardía. Niños, jóvenes y adultos disfrutan de estos días con serpentina, harina, chisguetes con agua. Las tradiciones ciertamente han variado en los últimos años pero la esencia es la misma: divertirse, celebrar, regocijarse en esta tierra frígida pero de gente cálida. Los días de carnaval concluyen con la quema del Ño Carnavalón, es el último acto que aún hoy perdura.

Este año se cumplieron 132 años desde aquellos lejanos días en los que un grupo de hombres memorables fundaron no sólo un club carnavalesco, sino toda una tradición que esperemos perdure hasta el último de nuestros días.

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Referencias
- Muliza
- Los carnavales en el Cerro de Pasco. Pueblo Martir.

domingo, 8 de enero de 2012

Los Santos de los Últimos Días y el apogeo de la minería en Cerro de Pasco

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Fotografía: Eliot Ríos

La tarde del primer día de este año 2012 lo pase recorriendo las calles de mi querido Cerro de Pasco, esas calles añejas, esas calles recién asfaltadas, calles que transmiten muchos sentimientos. Un domingo es un día muy tranquilo en mi ciudad y si es un inicio de año mucho más. Es así que recorriendo el barrio de Machu Picchu, en San Juan Pampa, uno se topa posiblemente con la mejor infraestructura moderna de toda la ciudad, un lugar que transmite tranquilidad, paz, sosiego, me refiero a la Estaca de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Como toda iglesia de esta religión, guarda esa armonía, esa arquitectura que tiene mucha representación simbólica. Es así que me pregunté como llegaron los primeros “mormones” al Perú y la historia nuevamente es interesante y tiene mucho que ver con nuestra riqueza minera.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fue fundada por José Smith en 1830, fue el quinto hijo de los nueve que tuvo el matrimonio Joseph Smith y Lucy Mark. De familia humilde y campesina, José luchó durante su juventud por crear los cimientos de esta nueva fe, estableciendo la iglesia originalmente en el Condado de Jackson en Missouri.

Con el transcurrir de los años la iglesia fue creciendo y llegando a ser reconocida por el gobierno de los Estados Unidos, el templo se encuentra en Salt Lake City, en Utah; es el centro religioso y espiritual, similar al Vaticano para los católicos. En el estado de Utah se encuentra también el Coro del Tabernáculo, uno de los grupos corales más famosos y reconocidos de Estados Unidos y del mundo, que está compuesto por alrededor de 360 miembros; lo más impresionante del Tabernáculo es el órgano que cuenta con 11 623 tubos.

Tabernáculo mormón

Coro del Tabernáculo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, con su impresionante órgano.

También en Utah funciona la Universidad Brigham Young  entre otras instituciones patrocinadas por la iglesia.

Luego de su consolidación en Estados Unidos, la iglesia amplia sus horizontes hacia América Latina. las primeras referencias que tenemos sobre los mormones en el Perú se encuentran en los informes que envía Parley Pratt a Brigham Young en 1852, donde menciona las pocas posibilidades de continuar una misión en nuestro país debido principalmente a la falta de dinero y material de lectura, además de las dificultades con el idioma. Sin embargo en 1900 tuvieron mayor éxito y aquí entra a tallar nuestra ciudad, su riqueza minera y un hombre: Alfred W. McCune.

Alfred William McCune, nace en Fort William, Calcuta el 11 de junio de 1849. Su padre era miembro del ejército británico, llegando a Londres en 1835 donde conoce a Sara Scott con quien se casa. Alfred tuvo 6 hermanos varones y 2 hermanas. Inicialmente la familia era miembro de la iglesia cristiana Plymouth Brethren, sin embargo en 1851, dos marineros miembros de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días conocen a la familia McCune y es así que ellos se unen a esta iglesia.

Alfred W. McCune

Retrato de Alfred William McCune

Después de renunciar al ejército británico, el padre de Alfred y toda su familia se mudan a New York, luego viajan a Chicago, asentándose finalmente en Nefi, Utah en 1858. Alfred sirve de misionero de la iglesia durante  su juventud y luego trabaja en el Ferrocarril Union Pacific y desde entonces emerge como una figura reconocida de las empresas madereras que suministraban este material para la industria ferroviaria y minera.

McCune se interesa por el negocio minero en 1890, adquiriendo algunas minas en la Columbia Británica y en el estado de Montana. Es así que en 1900 arriba a las costas de Perú, interesado por las minas de cobre y plata de la región Pasco. McCune visita Cerro de Pasco en la primavera de 1901 para evaluar el territorio minero. En 1902, junto a James Ben Ali Haggin conforman la Cerro de Pasco Investment Company. Ese mismo año, el Perú le otorga a McCune un contrato para construir el ferrocarril Huacho – Cerro de Pasco.

McCune y su familia se mudan a Perú en 1902 y seis años después el gobierno peruano le otorga un contrato para la construcción del ferrocarril de Cerro de Pasco. Es así que Alfred McCune surge como un prominente empresario ferroviario y minero, llevando a su empresa, la Cerro de Pasco Investment Company a adquirir mayor participación en las minas del Cerro de Pasco, así como del ferrocarril de La Oroya, además de invertir en las minas de cobre de Morococha y también en las minas de Casapalca. Hacia 1916, la compañía tenía invertido $ 30 millones en la minería del cobre en el Perú, la inversión más grande de cobre en América del Sur y posiblemente la más grande del mundo fuera de Estados Unidos en aquella época.

La Compañía, poco a poco fue adquiriendo las concesiones de los mineros locales. La fuerte inversión realizada se tradujo en la adquisición de maquinaria pesada nueva y moderna para la extracción del mineral, estableciendo un “complejo industrial ultramoderno”; se construyeron campamentos mineros y una zona residencial para los profesionales (Bellavista). La compañía de McCune también invirtió en el desarrollo de una fundición, dando origen a la fundición y la ciudad de La Oroya.

En 1915 la Compañía pasa a denominarse Cerro de Pasco Copper Corporation, siendo el mayor inversionista en el Perú durante el siglo XX, hasta que fue nacionalizada en 1974 con el nombre de Centromin Perú, lo demás ya es historia conocida.

Durante su juventud y debido al rechazo de la iglesia en ese entonces, Alfred diría que no era mormón, hasta un historiador de la iglesia (BH Roberts) diría que McCune no era miembro. Sin embargo otro historiador, Orvin Malmquist, dice que los registros de la iglesia muestran que Alfred fue bautizado a la edad de ocho años en 1857 y que su matrimonio con Elizabeth Claridge en un templo mormón en 1872 no podía haber ocurrido sin su condición de miembro de la iglesia.

Al mudarse él, su familia y sus creencias religiosas al Perú, y juntamente con algunos empleados norteamericanos que trabajaban para su compañía, conforman la primera congregación mormona en Perú y claro está, en nuestra ciudad minera del Cerro de Pasco. Posteriormente se fueron integrando más miembros de las compañías mineras, expandiéndose de esta forma el número de miembros de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

En 1920, con la salud debilitada y con 71 años encima, Alfred y su esposa dona su mansión de Salt Lake City a la iglesia. Su compañera eterna, Elizabeth, fallece el 1 de agosto de 1924, su funeral es realizado en la Manzana del Templo y enterrada en la ciudad de Nefi. En noviembre de 1926, McCune viaja con algunos miembros de su familia a Europa y no volvería vivo a Estados Unidos, fallece en Cannes, Francia el 28 de marzo de 1927.

Mansión McCune

Mansión de la familia McCune, donada a la iglesia de los santos de los últimos días  en 1920

Alfred William McCune, un gran empresario minero y ferroviario, miembro activo de la iglesia mormona, a quien quizás le debemos el boom industrial minero en Cerro de Pasco a inicios del siglo XX y el problema social que vivimos hoy, pionero en proclamar en Perú la palabra de Dios según las creencias de los santos de los últimos días, descansa al lado de su eterna compañera, en la ciudad de Nefi, aquella ciudad cuyo nombre evoca al profeta que escribió esas planchas y cuyo texto es la base de la doctrina de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Referencias

- Rumbo al Bicentenario. Blog de Juan Luis Orrego Penagos.

- Alfred W. McCune. Wikipedia The Free Encyclopedia.

- Cerro de Pasco: Apogeo y crisis de un modelo urbano-minero. Pablo Vega Centeno. Pontificia Universidad Católica del Perú.

lunes, 10 de octubre de 2011

LA CRUELDAD CON LOS ANIMALES

Pingüino enjaulado que iba a ser exhibido en un circo en la ciudad de Cerro de Pasco. Fuente: Los Andes.
En pleno auge del imperio romano hubo una construcción que maravilló y aún hoy sigue encantando a todo aquel que lo vea: el gran coliseo romano, lugar donde se ofrecía diversos espectáculos para el pueblo romano y el emperador. Un lugar donde se hizo famosa la lucha de los gladiadores, donde se utilizaban animales como leones o tigres para ser enfrentados a los gladiadores. La gente gozaba con estos espectáculos, sin embargo hoy nos quedaríamos estupefactos al ver en pleno siglo XXI un evento similar. Ver a un hombre enfrentarse a un animal sería revivir aquellos años. Pero han pasado dos mil años desde que los romanos instauraran esos espectáculos y aun hoy se siguen dando eventos como esos, hoy no hay gladiadores enfrentándose a leones o tigres de bengala, pero hay hombres que siguen enfrentándose a un animal. No son gladiadores, hoy se les dice toreros y ya no son tigres o leones, hoy son toros de casta, quienes son asesinados para deleite del público; hoy no hay emperadores viendo el espectáculo, en cambio hay presidentes, escritores, empresarios deleitándose al igual que los romanos de hace veintiún siglos atrás. Y es que han pasado tantos años y parece que el humano sigue siendo tan primitivo, tan poco evolucionado.
Fuente: Huancayo Antitaurino

La religión nos dice que el hombre es creación de Dios, la ciencia nos dice que el nombre científico del humano es Homo sapiens, un homínido sumamente evolucionado pero que al fin y al cabo es un animal como cualquier otro de nuestro planeta. Se dice que a diferencia de los animales, los humanos no nos basamos por el instinto sino por la inteligencia, y eso nos hace muy diferentes a los animales, muy superiores. Sin embargo, con ciertas actitudes echamos a tierra esa afirmación y confirmamos lo que en el fondo somos: animales. Para ser seres tan evolucionados, actuamos muchas veces peor que los animales.

No conozco animal alguno cuya madre sea capaz de matar a sus crías sin una razón justificable. Sin embargo hay mujeres que matan a sus hijos sin razón aparente.

En el reino animal las madres no se alejan de sus hijos, los cuidan y protegen. Muchas mujeres abandonan a sus hijos, no se hacen responsables por ellos, los tienen desatendidos, los dan en adopción.

Los animales solo matan a otro animal por necesidad, para alimentarse. Los humanos matan a los animales por placer, por diversión, por deporte, hasta dicen que por arte (¿el arte de la tauromaquia?).

Dicen que el humano tiene emociones y sentimientos, pero muchos son indolentes ante el sufrimiento de un animal, es más, algunos gozan y se deleitan viendo morir cruelmente a los toros de lidia y los gallos de pelea.

Hacemos con los animales lo que nos place: los encerramos en jaulas como prisioneros y los exhibimos en zoológicos, los adiestramos a punta de látigos para lucirlos en circos, los vendemos, obtenemos marfil a costa de tantos elefantes muertos, destruimos su hábitat, contaminamos su entorno, los atropellamos. Han pasado dos mil años desde que los romanos utilizaran animales para su espectáculo y parece que hoy nada hubiese cambiado, pasaron otros dos mil ¿la cosa seguirá igual? ¿O es que ya no habrá animales?

Aun así hay personas quienes valoramos a los animales, quienes aprendemos de ellos y los respetamos, porque ellos también nos dan lecciones, nos enseñan. Como aquellos jóvenes entusiastas de Huancayo que salen a las calles recolectando firmas para la abolición de las corridas de toros, como aquellos hombres con abrigos verdes y sombreros arrugados del Parque Nacional de Nairobi en Kenia que cuidan y ayudan a desarrollarse a los pequeños elefantes huérfanos, o mujeres como Jane Goodall que lleva 50 años de su vida dedicada al estudio de los chimpancés.
Foto: Baron Hugo van Lawick. National Geographic

Los animales también nos dan lecciones, como la de Christian el león, como la del hipopótamo tratando de salvar a un impala de las fauces de un cocodrilo, o la lección de un cazador como el leopardo que duerme al lado de la cría de un babuino.

En fin, si hoy no valoramos a nuestros compañeros en esta Tierra, pues dentro de poco nos quedaremos solos, lamentándonos de haber perdidos, como cuando extinguimos en 1936 al tigre de Tasmania o tilacino, un animal que se creía era el causante de la muerte del ganado pero que hoy se ha demostrado que era falso esa afirmación.
Foto: Michael Nichols. National Geographic

¿Qué hacer entonces? Pues educar a nuestros hijos, educarnos, respetar a estos seres que como nosotros tienen sentimientos, tienen inteligencia, sienten dolor, que sufren y esperan que algún día el hombre por fin les tienda la mano y comprenda que el padre celestial quiso que hombres, animales y plantas convivan en este maravilloso planeta.

Lecturas y videos recomendados
Comercio asiático de fauna
Jane, 50 años en Gombe

domingo, 11 de septiembre de 2011

A DIEZ AÑOS DEL 11S

Once de Setiembre de 2001, nueve de la mañana. Estoy acostado en mi cama pero despierto, no recuerdo bien quien vino a visitar a mamá ese rato pero cuando tocó la puerta me desperté, creo que fue la vecina. Ellas conversan mientras en la radio que en ese momento sintonizaba RPP, escucho a Chema Salcedo hablar acerca de un avión que acaba de estrellarse contra uno de las torres gemelas. Entonces cuando la vecina se retira, bajo de mi cama y prendo el televisor.

Todos los canales informan de lo mismo, era la única noticia que importaba: un avión se había estrellado. Con mamá veíamos la noticia cuando se muestra una imagen del avión estrellándose contra el edificio, pero no era una repetición de lo que había sucedido, sino que precisamente en ese instante, en ese momento, en vivo y en directo, la televisión mostraba cómo otro avión se estrellaba esta vez en la otra torre. Ya no era un accidente aéreo, era un atentado a la mayor potencia mundial y en su propio territorio, durante el día, como para que todo el mundo pudiera ver este episodio y quedara grabado para siempre en nuestras memorias. En una fecha cuyos dígitos precisamente representan a ambas torres.

Pasado los minutos se informaba que otro avión se estrellaba contra el pentágono, estábamos frente a una gran producción cinematográfica, una película de acción como ninguna otra, con el ejército desplegando sus aviones caza, con el presidente declarando el estado de emergencia en todo Estados Unidos y declarando alerta máxima en todo el mundo occidental, con la suspensión de todos los vuelos, algo que jamás había sucedido. Lamentablemente no era una película de ficción, era la vida real, estaba sucediendo aquello, miles de personas estaban muriendo, otras miles heridas, todos aterrados y sin saber por qué estaba sucediendo todo ese horror. Al otro lado del mundo, en países islámicos se veía como algunos niños, jóvenes y adultos celebraban los atentados perpetrados a su mayor enemigo: Estados Unidos.

Esa mañana vimos el sufrimiento de mucha gente; el dolor de los familiares; el sacrificio del cuerpo de bomberos, socorristas y policías; la alegría de algunos musulmanes; pero sobre todo observamos cómo la mayor potencia del mundo sufría el peor atentado que pueda haberse imaginado. Algo que no lo previeron ¿o sí?


Mientras pasaba las horas, Estados Unidos daba con los autores de este atentado y empezó la persecución de los autores y el inicio de la guerra en Afganistán para dar con la organización Al Qaeda, liderada por Osama Bin Laden. Luego se tejieron varias teorías sobre los ataques y también conspiraciones: como que las torres gemelas se cayeron porque hubieron detonaciones controladas, que el objeto que se estrelló en el pentágono no fue un avión sino un misil lanzado a propósito, o que la CIA conocía los planes y que todo fue un plan para sembrar el terror en Estados Unidos, aumentar su presupuesto en defensa e invadir Irak y obtener el oro negro.


Hoy, diez años después, todos recordamos aquellas imágenes de gente aventándose hacia el vacío, a bomberos socorriendo a los heridos, a personas llorando de indignación, a otros que estaban totalmente cubiertos de polvo después que las torres se desplomaran, pero quedan preguntas que responder: ¿Estados Unidos aprendió la lección si es que había alguna? ¿Ocurrirá un evento similar en los próximos años? ¿Con la muerte de Bin Laden se acabó todo? ¿El mundo podrá seguir cobijando en el mismo planeta a musulmanes y occidentales sin que haya guerras de por medio? Son preguntas que seguirán rondando. Pero algo es claro: cada 11 de setiembre, los que presenciamos por televisión y los que lo vivieron en carne propia jamás olvidaremos aquellos eventos que quedarán grabados por siempre.

sábado, 20 de agosto de 2011

LA ETERNA CRISIS DEL CUERNO DE ÁFRICA

Fuente: misstila.com
La fotografía de este post es el fiel reflejo de la enorme crisis que atraviesa este territorio africano. No hay, según mi opinión, un pueblo tan azotado por el hambre, la escasez de tierras, la pobreza, con un gobierno tambaleante, con rebeldes islámicos y con una capital tan derruida, como en Somalia. Y ahora afronta la peor crisis alimentaria de los últimos 60 años; los niños de la fotografía son el reflejo de ello. Somalia es una tierra de nadie, y al parecer nadie puede hacer nada por ella.

La crisis alimentaria que está azotando el cuerno de África (conformado por países tan pobres como Somalia, Kenya, Etiopía, Eritrea, Djibouti) es resultado de una sequía extrema que viene afectando el África oriental. Doce millones de personas (poco menos de la mitad de la población peruana) se ven amenazados de morir de hambre o producto de enfermedades. También países como Sudán, Sudán del Sur y Uganda están siendo afectados por la crisis. Las Naciones Unidas declaro el 20 de julio la hambruna en dos regiones del sur de Somalia, el país más afectado. Algunos mencionan que antes de que la ONU declarara la hambruna en Somalia, ya habían muerto unas diez mil personas. El 03 de agosto se continuó declarando a más regiones del sur de Somalia en hambruna.

Pero no es la primera crisis alimentaria que enfrente esta zona de África. En 1984, murieron un millón de personas en Etiopía debido a la hambruna.

En esta región de África no ha llovido en un año (Kenya y Etiopía) y en el caso de Somalia su pueblo no ve llover hace más de dos años, esto ha provocado pérdidas en la ganadería y en las cosechas. Para colmo, la crisis en Somalia se ve agravada por la actividad del grupo Al-Shabbab, una milicia extremista islámica. El cambio climático y el radicalismo islámico han agravado la crisis en uno de los países más pobres y peligrosos del mundo.

¿Y la ayuda humanitaria? Una severa falta de financiación de la ayuda internacional, junto con problemas de seguridad en la región, han obstaculizado la respuesta humanitaria. Además agravada por la crisis económica de Estados Unidos que podría hacer tambalear a las economías de todo el mundo.

La comunidad internacional ha demorado en prestar atención a las advertencias tempranas sobre esta crisis. Suzanne Dvorak, jefa ejecutiva de Save the Children, escribió: "Políticos y las autoridades en los países ricos son escépticos acerca de tomar medidas preventivas porque piensan que las agencias de ayuda están inflando el problema. [...] Estos niños se están desgastando en un desastre que nosotros podemos - y debemos - prevenir". Después de que la hambruna fuese declarada, Oxfam culpó a los gobiernos de Europa de “negligencia internacional”. “Los signos de advertencia se han visto por meses, y el mundo ha actuado demasiado lento” manifestó en un comunicado.

Si esta hambruna no se controla se extenderá a todo el cuerno de África, una situación extrema a la que no se debería llegar. Mientras tanto la desnutrición infantil, el alto costo de los alimentos para una población pobre y la carencia de servicios básicos siguen matando a más personas, sobre todo a los más indefensos, a los niños.

Los que pueden huyen de la zona de crisis, alrededor de 800 mil hasta la fecha, saturando los campos de refugiados. Los que llegan a estos campos dejan tras de sí una estela de muerte. Las mujeres son abusadas sexualmente en estos campos de refugiados y el VIH pulula entre ellos así como el sarampión, la escasez de agua es otro de los muchos problemas que afrontan los refugiados.

Y mientras la comunidad internacional hace los esfuerzos por reunir 2.5 mil millones de dólares para manejar la crisis, y mientras los grupos de ayuda humanitaria negocian con los radicales de Al-Shabbab para que los dejen ingresar a las zonas bajo su control en ayuda de los afectados, a cada hora, a cada minuto, miles de niños como los de la fotografía –delgadísimos, cansados, desnudos– alzan los brazos pidiendo ayuda, los que no lo hacen es porque sucumbieron a la crisis y ahora están en los brazos del creador.

miércoles, 13 de julio de 2011

La realidad a través de una fotografía

Foto: William Albert Allard


Corría el año de 1981, era un día soleado en las serranías de Puno. Eduardo Ramos, pequeño pastor de 7 u 8 años, sale a pastar sus ovejas como todos los días. Viste un pantalón gris remendado, una chompita roja y sobre ella otra chompa verde con un parche blanco en el codo derecho. Una manta blanca, que ya no es blanca debido al polvo es amarrada a su espalda, y su gorro azul cubre su cabello y lo alivia del inclemente frío de la sierra.


Cada día, cientos de niños como Eduardo salen muy de madrugada a ayudar a sus padres en el campo, a pastar a sus animales, a sembrar, a cosechar, a caminar kilómetros y kilómetros. Acaso ¿no deberían estar estudiando? Y es que la vida en el campo es así: la pobreza lleva a que hasta los pequeños ayuden a sus padres para llevar un pan a la casa.


Para ellos todo lo que tienen vale oro: sus chacras, sus viviendas, sus pocos enseres que pudieran tener, sus animales; perder algo de esto puede resultar irreemplazable y volverlo a obtener significa un enorme sacrificio que muchas veces no se consigue, el dinero es lo que más escasea en el campo.


Eduardo -inocente como todo niño- va pastando a sus ovejas, pensando quien sabe qué: quizás en el colegio, en jugar con sus amigos, en cómo será vivir en una ciudad, en que tan grande es el mundo. Mientras cruza una carretera con sus animales, la tragedia lo sorprende: un auto que iba a velocidad atropella a seis de sus ovejas y sin importarle nada, el chofer se da a la fuga.


Imaginen la desesperación, la impotencia, la tristeza de aquél pequeño al ver morir a la fuente de ingresos de su familia; no es sólo una oveja, son seis. ¿Qué me dirá papá? Me va a pegar. Eso habrá cruzado por su cabeza.


Sin consuelo, Eduardo se pone a llorar desesperadamente, es en ese instante cuando voltea y una persona que no es del lugar le toma una fotografía memorable.


Esta fotografía fue tomada por William Albert Allard, fotógrafo de National Geographic, la cual fue incluida en el artículo The Two Souls of Peru, publicada en la edición de marzo de 1982. El impacto de la foto fue tal, que de forma extraordinaria y espontánea empezaron a llegar donaciones de varias personas a la sede de la Sociedad National Geographic, hasta un total de 7000 dólares para que el pobre niño, tan bien retratado por Allard, pudiera comprar más ovejas. El propio fotógrafo en una entrevista declaró:


“Sé que mis fotografías han entretenido a la gente a lo largo de los años. Pero ésta ayudó realmente a alguien, y eso me marcó. Como fotógrafos, siempre estamos tomando fotos. Con ésta tuve la oportunidad de devolver”


Las fotografías dicen más que las palabras y esta foto nos muestra la realidad de muchos niños en nuestro país, niños que como Eduardo trabajan desde pequeños ayudando al hogar, dejando de lado quizás los estudios para apoyar en lo que verdaderamente importa: sobrevivir en un lugar donde el Estado difícilmente llega; donde la muerte ronda a causa del frío, la desnutrición y las enfermedades.


Lo que menos importa en este caso es si los miles de dólares en donaciones anónimas llegaron al niño o no, sino conocer la situación tan extrema que viven nuestros hermanos campesinos, todo gracias a que un fotógrafo estuvo allí en aquel momento y supo captar las lágrimas de aquel pequeño, que hoy -sólo Dios sabrá- cuál fue su destino.

domingo, 8 de mayo de 2011

REGRESO A CASA

Foto: Eliot Ríos.
Imagine que acaba de conseguir la colección completa del libro que siempre a querido tener, con entusiasmo empieza a leerlo muy complacidamente. De repente, recibe la visita de un amigo quien también siente admiración por esa colección, le pide prestado una parte de la colección y usted, muy gentilmente le presta, dándole un plazo para que le devuelva. Al cabo de ese plazo su amigo no le devuelve parte de la colección y le pide que le siga prestando porque aún no ha acabado de leerlo, y así sigue y sigue quedándose con la colección que usted ni siquiera empezó a leerlo. ¿Cómo se sentiría? Frustrado, engañado, deseando poder recuperar esa colección.

De la misma forma el Perú se sintió estafado, engañado, por un grupo de investigadores que vinieron a nuestra sierra a investigar, cierto, pero también a llevarse parte de nuestra historia, todo gracias a la buena disposición del gobierno peruano de ese entonces; sin embargo, parece que después de 100 años este episodio tendrá un buen final.

¿Pero como sucedió todo esto? Pues es una historia que empezó hace 100 años, por ello es que este año se rememora el descubrimiento de Machu Picchu para el mundo, ojo, el descubrimiento científico de Machu Picchu ah, porque este lugar era conocido desde mucho antes.

Hiram Bingham, profesor de historia latinoamericana en la Universidad de Yale dirigió las expediciones al Perú en 1911, 1912 y de 1914 a 1915. La primera expedición fue auspiciada por la Universidad de Yale y por la Eastman Kodak Company que contribuyó con el equipo fotográfico. La segunda expedición fue auspiciada por la National Geographic Society (NGS).

En una carta del 2 de marzo de 1912, el presidente de EE.UU. ,Howard Taft, instruye a su representante diplomático en Lima, para que brinde todo el apoyo apropiado para que el gobierno peruano autorice la segunda expedición del señor Bingham.

A fines de 1912 Bingham realiza su segunda expedición. Mediante Resolución N° 1529 del 31 de octubre, el gobierno autoriza a Bingham para que continúe practicando las exploraciones y excavaciones en Cusco durante un mes. Esa resolución manifestaba también que el gobierno se reservaba el derecho que la Universidad de Yale y la National Geographic Society restituyan todas las piezas únicas, así como los duplicados de las mismas que puedan o haya sido extraídos. Además debían entregar copia de todos los estudios e informes relativos a las expediciones.

En la tercera expedición, el gobierno peruano otorga mediante Resolución N° 31 del 27 de enero de 1916, permiso para exportar “temporalmente” 74 cajas con artefactos arqueológicos extraídos por Bingham entre 1914 y 1915. El deseo de la Universidad de Yale de poder llevarse las piezas para su investigación había sido resuelto. El documento mencionaba que esas piezas debían restituirse dentro de 18 meses.

El 22 de noviembre de 1918, el Ministro de Perú en EE.UU., Manuel Freyre y Santander, solicita formalmente al Director de la NGS el retorno del material exportado, pero obtuvo como la prórroga de la entrega debido a que Hiram Bingham estaba prestando servicios en la primera guerra mundial. Aseguraba que en cuanto retome y concluya sus estudios las piezas serían devueltas.

El 26 de octubre de 1920, el Cónsul General del Perú, Eduardo Higginson, solicita a la NGS el retorno de los objetos, esta vez aducen que Bingham estaba enfermo y que requería un nuevo plazo hasta el 1 de enero de 1922. El Perú, actuando de buena fe, le otorga la extensión y en 1921 son devueltas 47 de las 74 cajas exportadas. Desde ese entonces, las demás cajas no fueron devueltas, hasta ahora.

En el 2002, el Perú entabla una demanda a la Universidad de Yale para que devuelvan los bienes que forman parte del patrimonio cultural de la Nación. En respuesta, la NGS emite una carta el 14 de octubre de 2005 donde mencionan que:

“Es la posición de la National Geographic Society que todas las piezas son de propiedad del Perú y deberán ser devueltas cuando el Perú así lo solicite”.

El gobierno peruano presenta el 5 de diciembre de 2008 una demanda ante el Tribunal del distrito de Columbia y en julio de 2009el caso es transferido a la Corte Federal del Estado de Connecticut. Finalmente, el 2 de noviembre, el presidente alan garcía solicita a su homólogo Barack Obama su intervención y ayuda para obtener de la Universidad de Yale la devolución de los bienes de Machu Picchu.

Ante tanta presión, el 23 de noviembre de 2010 se firma un Memorándum de Entendimiento donde se establece el devolver todos los bienes del patrimonio que fueron extraídos, este plazo es hasta el 31 de diciembre de 2012. Es así que parte de estos bienes arribaron el 29 de marzo de 2011 y su exhibición en Palacio de Gobierno fue todo un éxito. Ahora las piezas están en Cusco, de donde no debieron salir.

Pero aun queda parte de las piezas, habrá que esperar hasta el 31 de diciembre del próximo año si la Universidad de Yale cumple su palabra. Esperamos todos los peruanos que así sea.

domingo, 7 de noviembre de 2010

UNA LAGUNA DE CERRO DE PASCO EN NATIONAL GEOGRAPHIC TRAVELER

Fotografía: Bobby Haas/National Geographic

Navegando por la red me topé con una fotografía aérea que me llamó la atención, no sólo por la belleza de la fotografía sino por el título de esta: CERRO DE PASCO.

En la página web de la revista National Geographic Traveler, si Ud. busca información sobre Perú hay una sección con una guía sobre nuestro país, mapas, un cuestionario, un artículo sobre El Amazonas: El mundo perdido, un video sobre el Amazonas de noche y, por supuesto, fotografías sobre nuestro país. Entre fotografías de Cusco, Machu Picchu, la catedral de Lima y las líneas de Nazca, aparece una foto de una laguna cuyo título dice: CERRO DE PASCO.

La descripción de la fotografía dice: Una laguna, ubicada en las montañas, cercana a Cerro de Pasco, una de las ciudades más altas en el mundo. La geografía del Perú incluye el altiplano andino, el desierto occidental, una costa a baja altitud y una selva escasamente poblada.

He tratado de identificar que laguna es pero aún no la reconozco, si alguien por ahí conociera esta laguna sería un magnífico aporte el decirnos de que laguna se trata. Ojalá y algún día los reporteros y fotógrafos de la National Geographic se den una vuelta por nuestro querido Cerro de Pasco, tendrían muchísimas historias sobre nuestra realidad, dignas de ser contadas en la revista y en su página web.

martes, 12 de octubre de 2010

SUEÑO HECHO REALIDAD: BON JOVI EN LIMA

Fotografía: Tania Ramos



Cada uno de los más de 50 mil asistentes al estadio San Marcos tendrá su propia historia, su propio recuerdo, su propio tema preferido de esta agrupación de New Jersey, pero en algo que coincidimos ese 29 de setiembre, es que será un día que jamás olvidaremos, un día cuyos anhelos, cuyos sueños se hicieron realidad. Todos nos fuimos satisfechos, tanto los fans ochenteros -que esperaron su llegada fallida en 1993- hasta los fans actuales, los que crecimos escuchando temas como Always, This ain’t a love song, It’s my life o Have a nice day…

El grandioso espectáculo inició muy puntual, 21:03 en punto según mi reloj, con las pantallas gigantes mostrando un círculo iluminado como de la portada de la última producción que hizo posible que llegaran al Perú: The Circle. La euforia contenida durante 17 años por fin pudo ser liberada, un alarido descomunal al ver salir a Richie, David, Tico, Hugh, Bobby y con los primeros acordes de Blood on blood, Jon saliendo para deleitar a un estadio rebosante de emoción.



Fotografía: Tania Ramos



Blood on blood

One on one

We'd still be standing

When all was said and done

Blood on blood

One on one

And I'll be here for you

Till Kingdom come

Blood on blood


Blood on blood, grandioso tema del álbum New Jersey de 1988, abría una noche que se pasaría volando. We weren’t born to follow, primer single del álbum The Circle continuaría con la emoción al límite.


Let me here you say yeah, yeah, yeah, oh yeah


El segundo desborde de la noche lo desató You give love a bad name, tema con el cual alcanzaron la gloria en 1986 con el álbum Slippery when wet. Todos con las manos en alto y a viva voz coreando:


Shot through the heart
And you're to blame
You give love a bad name
I play my part and you play your game
You give love a bad name





Fotografía: Tania Ramos



Continuaron con el tema Whole lot of leaving, para dar paso a otro exitazo: Born to be my baby y relajarnos después de tanta algarabía con el apacible Lost highway, del álbum del mismo nombre.


I'd love you, I'd please you

I'd tell you that I'd never leave you

And love you till the end of time

If you were in these arms tonight


In these arms, éxito de 1992 dio paso a temas más actuales como Captain Crash and the beauty queen from Mars y We got it going on, para luego dar paso al éxtasis de la noche: Bad medicine, con un interludio magnífico del tema de Roy Orbison, Pretty Woman, y como si fuera poco culminar con It’s my life, del álbum Crush.



It's my life; It's now or never
I ain't gonna live forever
I just want to live while I'm alive (It's my life)
My heart is like an open highway
Like Frankie said: “I did it my way”
I just wanna live while I'm alive, it’s my life


Jon, da paso a Richie para entonar Lay your hands on me, al retorno de Jon se entona I’ll be there for you, tema que catapultó a la fama al álbum New Jersey.
I'll be there for you
These five words I swear to you

When you breathe I want to be the air for you
I'll be there for you
I'd live and I'd die for you
Steal the sun from the sky for you
Words can't say what a love can do
I'll be there for you
Que grandioso tema, que emoción poder corear esas letras en vivo, entremezclado con miles de jóvenes, niños, adultos. Luego nos regala uno de sus nuevos temas, el single What do you got?, del álbum Bon Jovi Greatest Hits que saldrá a la venta el 09 de noviembre de este año.



Have a nice day continúa deleitando al estadio para luego dar paso al éxito con el que iniciaron su carrera: Runaway, para continuar con Keep the faith y rematar con Wanted dead or alive. La noche está por concluir, las dos horas se pasaron demasiado rápido.



Después de una falsa salida, Jon y compañía se despiden ahora si con uno de sus mayores temas vendidos: Living on a prayer.
Whooah, we’re half way there

Livin' on a prayer

Take my hand and we'll make it - I swear

Livin' on a prayer


Fotografía: Karen Ríos



Jon, Richie, David, Tico, Bobby y Hugh, todos con las manos en alto, con la bandera peruana, se despiden del público peruano, del maravilloso público peruano, pero aún quedábamos con ganas de más, con ganas de escuchar esa balada que jamás pasará de moda, una obra de arte hecha canción: ALWAYS. Cincuenta mil personas gritando al unísono: Always, Always, Always…
Richie señala con el dedo que no, pero Jon, cómplice del público que clama a gritos le pide a Tico y compañía a complacer al público.
And I will love you, baby - Always
And I'll be there forever and a day - Always
I'll be there till the stars don't shine
Till the heavens burst and
The words don't rhyme
And I know when I die you'll be on my mind
And I'll love you - Always


Que magnífica balada, que tal cierre de noche, que emoción del público al corearlo, lágrimas derramadas, gozo extremo, satisfacción total.


Satisfacción total, creo que esas dos palabras resumirían aquella noche en la que alzamos los brazos, en la que gritamos a más no poder, en la que pudimos asistir a un sueño hecho realidad. Muchos quizás nos hayamos quedado con las ganas de seguir y seguir escuchando muchos temas más, pero la noche tenía que llegar a su fin y fue un final soñado.




THANK YOU BON JOVI FOREVER